¡SOY BOHEMIA ! ¿Y QUÉ?

Siempre me preguntan ¿que es ser Bohemio? les respondo : El Bohemio vive por vivir , se llena de angustia sin tener por qué, pero está alegre cuando otros no están.

El Bohemio vive su vida incansable de ideas ,algunas creativas y otras filosóficas, todas para hacer de su vida un paraíso. El Bohemio no teme, solo porque él vive su vida como quiere, ahora sin causarles daños a sus semejantes. Vive la vida con principios y hasta con responsibilidad pero hace lo que quiere cuando quiere. En la música encuentra pinturas, en las poesías encuentra música, y en las pinturas encuentra versos ...es así mientras que se bebe su copa y sin faltar un café en un bar escondido adonde solo se lee por la media luz y la atmósfera del tabaco. La noche es su tarima....ahi baila, canta, bebe, conversa y admira a otros como él. Se proclama el duende de la noche. Ve el mundo con otros ojos ...él ve colores en el cielo nublado, ve la melancolía en una rosa brillante en su esplendor.

Gracias a todos que entienden estas breves letras. ¡SÍIIIIIII!!!! ¡Soy una Bohemia !!! ¿y Qué?

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Café de por medio - 9/2/2010 - Algunas experiencias impactantes

¡Hola, amigo!


Te fallé un par de veces en estos días, ¿no? Pero después de haber sido un alumno ejemplar durante toda mi secundaria en el Instituto Peralta Ramos de Mar del Plata (egresado 1961) y no haberme llevado jamás una materia ni a Diciembre, con esto del apoyo escolar es como si me fuera todos los años en todas las materias. Lo disfruto mucho y me da de comer, aunque te confieso que me canso.

Veinte años no será nada, pero sesenta y cinco es otro cantar.

¡Eh, amigo! ¡Un exquisito cafecito de esos que preparan solamente aquí!

¿Sabés que algunos nuevos compañeros en esta aventura de las relaciones por internet me escriben porque no creen que realmente me hayan pasado tantas cosas en la vida?

Pero les juro cada vez que es verdad. Seguramente porque siempre quise que esta vida no me pasara por un costado sino que me atravesara para sentirla en sus goces y en sus dolores.

¿Vos también tenés tus dudas sobre la veracidad de mis relatos?

Están los que son simplemente de ficción, o que yo prefiero que sean considerados así. Porque, en realidad, nunca uno escribe ficciones químicamente puras sino que disfraza de tales esas realidades que no se anima a mostrar "in puribus". Entonces, tras esa máscara, puede decir cosas que no se atrevería a publicar sin disfrazarlas.

Pero también relato cosas, otras, que mi amiga Claudia Bürk diría que forman parte de una ficción que consumimos como realidad. Y son verdad. En todo caso, no "la verdad" sino, al menos, "mi verdad".

Porque no mentir es decir exactamente lo que uno piensa o cree, que puede estar teñido por sensaciones, emociones, y todo eso que no nos permite diferenciar a veces lo vivido de lo soñado.

Por ejemplo, en el asunto de los ovnis.

Yo no creo en los ovnis porque tuve suficientes experiencias personales en el asunto como para estar seguro de que existen. Aunque no sepa qué son. Pueden ser terrestres o extraterrestres, según se vea, pero no puede negarse que están por allí algunas cosas que vuelan y de las que desconocemos su identidad, condiciones necesarias y suficientes para que los llamemos "ovnis".

Después de haber estado con Burgos y con Becerro en Tacuarembó, por ejemplo, sería un estúpido si negara que tras los testimonios que obtuvimos de un centenar de testigos hay algo que anda por allí atravesando los cielos.

¿Cuál Burgos? El que conocí cuando él era un estudiante secundario interesado en estas cuestiones y que ahora se ha transformado nada menos que en el presidente de la Fundación Argentina de Ovnilogía. Eran tiempos del Grupo Estudiantil Investigador de Ovnis y del Centro Investigador de Vida Extraterrestre. Con el "Beli" Vázquez, Juan Vallejos, las chicas Rodríguez y unos cuantos más. Ese Burgos.

Pero también recuerdo que una noche tocaron timbre en casa varios ensenadenses asustados o sorprendidos por una esfera que se veía claramente justo en el cenit y que aparecía bellamente iluminada y refulgente. ¿Año? Hace como 30 años o más.

Lucía como una de esas bolas navideñas color borravino, o bordó si preferís. También le dicen magenta. Es el color del permanganato de potasio, más o menos.

Estaba quietita allá arriba y podía ser confundida con un reflejo de las llamas de la cercana destilería de YPF. Hasta que vimos salir de ella dos bolitas más pequeñas, del mismo color y brillo. Surgieron desde la zona inferior de la más grande y se fueron alejando en el cielo hacia la ciudad de La Plata.

Gracias, amigo. ¿Cómo andan tus cosas? Me alegro. Dejá el cafecito acá que termino de contarle a él una historia de ovnis y me lo tomo. ¿Me estabas escuchando? Entonces sentate aquí así compartimos el asunto. El patrón te deja, ¿no?

Bueno, les cuento. Cuando las dos navecitas o lo que fueran se alejaron de la nave más grande o lo que fuese, nos quedamos con la boca abierta. Podía oírse casi el "aaahhh" de sorpresa contenida que quiso brotar de nuestras gargantas.

Miré a mis vecinos que, como yo, tenían los ojos abiertos como un par de huevos fritos. Ellos también me miraban tratando de que, como el experto del barrio, les diera alguna explicación. No tuvieron éxito. Yo estaba tan confundido como ellos.

Pero todavía no había ocurrido lo más impactante.

Dénme un minuto que me tomo el café antes de que se ponga helado.

Ahora sí, termino la historia.

Unos quince segundos después, las pequeñas bolitas brillantes regresaron, se metieron en la grande por donde habían salido y lo que estábamos mirando se puso en movimiento para en dos segundos alejarse rápidamente por el negro cielo con rumbo al sur, como para el lado de Berisso, pero a mucha altura.

Bueno, ya les conté. Gracias por ser un público tan atento. Ahora les dejo picando un pensamiento. Supongamos que no eran naves extraterrestres. Entonces, ¿qué eran?

Tomá, cobrate el café mío y el de mi amigo. Y volvé a tus funciones laborales antes de que el patrón me declare "persona no grata" aquí. Quedate con el vuelto. Te lo ganaste. Porque me gustó que mi audiencia se duplicara para escuchar esta historia que tengo muy presente siempre en mi mente.

Vuelvo a las matemáticas, la física y todo eso.

Nos vemos mañana, quizá. Por supuesto, aquí en este lugar en el que me siento tan cómodo. Seguramente porque estoy compartiendo con mi amigo, y eso me resulta muy gratificante.

Que tengas una buena tarde.

¡Chau, amigos! ¡Hasta el próximo cafecito!



Daniel Aníbal Galatro

3 comentarios:

Graciela Glas dijo...

Extraterrestres, terrestres, que + da, si todos formamos parte del cosmos, del universo infinito....
Y, vas a ver Daniel, como todos toman esos cafecitos tan intimos con vos.

Hugo Osvaldo Serpi dijo...

Muy bueno...me encanta

Pol Bolea dijo...

Grande Daniel!!!