¡SOY BOHEMIA ! ¿Y QUÉ?

Siempre me preguntan ¿que es ser Bohemio? les respondo : El Bohemio vive por vivir , se llena de angustia sin tener por qué, pero está alegre cuando otros no están.

El Bohemio vive su vida incansable de ideas ,algunas creativas y otras filosóficas, todas para hacer de su vida un paraíso. El Bohemio no teme, solo porque él vive su vida como quiere, ahora sin causarles daños a sus semejantes. Vive la vida con principios y hasta con responsibilidad pero hace lo que quiere cuando quiere. En la música encuentra pinturas, en las poesías encuentra música, y en las pinturas encuentra versos ...es así mientras que se bebe su copa y sin faltar un café en un bar escondido adonde solo se lee por la media luz y la atmósfera del tabaco. La noche es su tarima....ahi baila, canta, bebe, conversa y admira a otros como él. Se proclama el duende de la noche. Ve el mundo con otros ojos ...él ve colores en el cielo nublado, ve la melancolía en una rosa brillante en su esplendor.

Gracias a todos que entienden estas breves letras. ¡SÍIIIIIII!!!! ¡Soy una Bohemia !!! ¿y Qué?

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Daños a un mural conmemorativo en Esquel, Argentina

Por Marta Sottile en Puerta E


En el año 2000, en conmemoración y homenaje a los pueblos originarios, realizamos un mural en la Placita Nahuelpan, ubicada entre las calles Sarmiento y San Martín. En este predio se conmemora el "11 de Octubre, último día de Libertad", se han realizado rogativas, en una época se realizaban ferias artesanales...

Hace casi diez años (para el 4 de abril del 2000), convocados por la Subsecretaría de Cultura y Educación de Esquel, junto con varios artistas plásticos, realizamos este mural (ad-honorem), Andrea Marchissio, Toto Piégaro, Walter Arbe, Alejandra Lemos, Horacio Pehuen, Fabiana Garzonio, Paola Lobos y yo, Marta Sottile.

El sentido simbólico de este mural fue hacer presente en la ciudad, a un pueblo que fue desalojado en el 37. Hacer visible y presente con la imagen, a una cultura, no casualmente en ese espacio físico: La Plaza Nahuelpan.

Este mural perduró hasta el presente, exceptuando algunas intervenciones de graffitys, que se restaurarían próximamente.

Yo me pregunto con qué finalidad, habiendo tantos muros en Esquel, un grupo de graffiteros, tapa esa obra con graffitys.

Soy muralista, pero respeto toda forma de expresión que tenga que ver con el arte público. No plantearía (ni lo hice antes) invadir expresiones públicas precedentes, esto es violento.

Para convivir democráticamente (y esto lo sabemos los que hemos vivido muchos años sin ella), es necesario respetar las distintas formas de expresión. Creo en el mural como imagen pública que resulta como un documento para no perder la memoria. Aunque el mensaje esté desactualizado, es necesario recordar el pasado para construir el presente.

Yo creo, también, que aunque nos paremos desde distintos lugares para hablar desde la imagen, podemos hacer cosas juntos, no "taparnos" unos a otros.

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