¡SOY BOHEMIA ! ¿Y QUÉ?

Siempre me preguntan ¿que es ser Bohemio? les respondo : El Bohemio vive por vivir , se llena de angustia sin tener por qué, pero está alegre cuando otros no están.

El Bohemio vive su vida incansable de ideas ,algunas creativas y otras filosóficas, todas para hacer de su vida un paraíso. El Bohemio no teme, solo porque él vive su vida como quiere, ahora sin causarles daños a sus semejantes. Vive la vida con principios y hasta con responsibilidad pero hace lo que quiere cuando quiere. En la música encuentra pinturas, en las poesías encuentra música, y en las pinturas encuentra versos ...es así mientras que se bebe su copa y sin faltar un café en un bar escondido adonde solo se lee por la media luz y la atmósfera del tabaco. La noche es su tarima....ahi baila, canta, bebe, conversa y admira a otros como él. Se proclama el duende de la noche. Ve el mundo con otros ojos ...él ve colores en el cielo nublado, ve la melancolía en una rosa brillante en su esplendor.

Gracias a todos que entienden estas breves letras. ¡SÍIIIIIII!!!! ¡Soy una Bohemia !!! ¿y Qué?

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'Destino' publicará el diario inédito de Bioy Casares sobre Borges

legará a las librerías un volumen que recoge el fruto de cinco décadas de amistad y complicidad literaria



La editorial Destino publicará  el diario inédito sobre Jorge Luis Borges que escribió el también escritor Adolfo Bioy Casares fruto de cinco décadas de amistad y complicidad literaria entre ambos autores.



Bioy Casares (Buenos Aires, 1914-1999) visitó en infinidad de ocasiones a Borges y este libro, que se publicará de forma simultánea en España y Latinoamérica bajo el título de Borges, es el diario que fue escribiendo sobre esos encuentros entre 1947 y 1989.



El resultado del diario es el retrato más completo e íntimo de Jorge Luis Borges y la crónica minuciosa de una amistad legendaria entre los dos escritores argentinos.



Borges permite al lector entrar en la intimidad del escritor, conocer sus contundentes y heterodoxas opiniones literarias, su círculo de amistades y refleja la evolución del mundo literario y cultural durante medio siglo.



Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges mantuvieron una gran amistad, que les llevó a coescribir algunas obras juntos como Antología de la literatura fantástica. Entre los libros más destacados de Bioy Casares figuran La invención de Morel o Plan de evasión, además de cuentos, ensayos y libros policíacos.



Destino también publicará en octubre las antologías de relatos de Jorge Luis Borges El libro de arena y El informe de Brodie, que hicieron del autor latinoamericano uno de los grandes cuentistas de la literatura universal.



Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 1899-1986) fue poeta, cuentista, traductor y ensayista es autor de clásicos como Ficciones, El Aleph, Historia universal de la infamia y El hacedor. Su escritura, entre fantástica y filosófica, ha fascinado a generaciones de lectores.

***

Visita: http://ajedrezyborges.blogspot.com/

http://cienalmas.blogspot.com/

Alberto Pringles nos escribe sobre experiencias musicales


Alberto.Pringles@Argentinisima.US

Vez pasada en medio de la reunión en la Asociacion Argentina de Los Ángeles (una entidad de más de 40 años) celebrando el 25 de Mayo compartí la mesa con unos 15 amigos y alguien me decía que le gustaba y apreciaba mis envíos de índole musical como así las explicaciones que suelo agregarle de acuerdo a lo que yo “siento” al respecto.

De allí me envolví en una charla con varios hombres y mujeres sobre ello, es decir música suave, sensible, nostálgica, romántica, etc.
Y esto como es sabido es un tema medio intríngulis para los hombres, pero no para mí!

A mí me encanta ese tipo de música! Pero se a su vez sé que no muchos tienen “esa sensibilidad”!

Pero aclaremos, los seres humanos somos sensibles o tenemos afinidad a ciertas cosas pero no tanto en otras! Quien sabe por qué?
Un amigo “cibernético” era músico y tocaba en la orquesta sinfónica de Vancouver en Canadá y me hablaba con admiración e insistencia sobre la música de Johan Sebastian Bach y yo le decía: “Esta bien, pero a mí no me gusta”! “No lo entiendo”! Es como a Picasso! No me gusta! Punto!
Tal vez, yo le decía: “yo no tenga gusto muy refinado o mi educación al respecto es limitada pero “Bach no me gusta”!

Si me encantan en cambio Beethoven, Chopin, Liszt, Strauss, etc.
Y también me gusta la música italiana, de EE.UU., de Brasil, de México, el Tango, Gardel, Canaro, Pugliese, Mariano Mores, etc. etc.
“Pero Bach, NO”! Sobre gustos……..!
Y luego seguía el tema con una amiga vía Internet intercambiando opiniones al respecto!

Y bueno ya que estamos lo extiendo a “todos” al menos a unas 500 personas de aquí en California, de España y en Argentina que forman parte de “mis listados” de argentinos de “por allí”!.
Aunque tal vez le llegue a millares dado que va también a varios Grupos Yahoo o Google, entidades argentinas y no tengo la menor idea a cuantos les llega.
Y lo hago para que luego me den “su opinión”, es decir su “sensibilidad” a lo que envío!
Que puede ser “similar”, “diferente” u “opuesta” a la mía! Es un “intríngulis”!
 
(la carta sigue pero con lo publicado "la base está")
 
Alberto Pringles desde los States.
Nota: El de la ilustración no es Alberto; es Luisito van Beethoven.
 

Escuela de Arte de Berisso - Celebración del Bicentenario

De la muestra artística que se realizó durante los días de festejo,
extrajimos algunos trabajos para compartirlos con nuestros visitantes.







Cròniques d'un soldat - Editorial El Toll

Cròniques d'un soldat és l'estremidor relat d'un supervivent de la Guerra Civil Espanyola, en Salvador Beltran Marcó, incorporat per lleva a les files del bàndol republicà el juliol de 1937. Home senzill i treballador, amant de la seva família per damunt de qualsevol altra cosa, és obligat a marxar ("Aquella guerra no era cosa meva; m'havia estat imposada, però no era meva", diu ell), per a veure's immers en el despropòsit bèl·lic que el va mantenir allunyat dels seus durant més de dos anys. Serà testimoni directe de la ineficàcia, el descontrol i la desorganització de l'exèrcit republicà. El març de 1938 viurà la retirada d'Aragó, en la qual coneixerà penúries extremes, i la por de ser empaitat incessantment pels nacionals. La fugida: cap a França. Havent aconseguit traspassar la frontera amb els seus companys, serà internat en els camps de Prats de Molló, primer, i Septfonds, després. L'internament en aquests camps el farà viure experiències horribles: la fam, el fred, la malaltia, la mort dels companys..., la sensació que la vida no val res.


Cròniques d'un soldat neix a partir de la narració oral que el propi protagonista va fer davant d'una enregistradora de cassette, a instàncies d'un dels seus néts. Posteriorment, tot el material enregistrat va ser transcrit en paper i ordenat per Salvador Beltran fill (que, per cert, va néixer durant la guerra pocs mesos després que el seu pare marxés), el qual ha afegit uns comentaris personals a cadascuna de les parts en què s'estructura el que ha acabat sent aquest llibre; "uns comentaris que tenen l'interès d'estar fets per un fill sobre les vivències del seu pare, setanta anys després que tot allò passés".
 

ORQUÍDEAS PARA CLARA - Un cuento de Delfina Acosta


Por un camino de polvo uno iba a la Farmacia Lázaro, y ahí, el farmacéutico, que llevaba una vida sedentaria, te contaba algún chisme, cualquier zoncera, porque gran cosa no ocurría nunca.
Todo era un asomarse a la ventana, y mirar a la calle, que al atardecer tenía un color sombrío y apagado, y luego, cansado del triste espectáculo volver a meterse en la casa para esperar que cayera la noche y echarse sobre el lecho.
En la casa de enfrente vivía una adolescente paralítica.

A las seis en punto de la tarde, una mujer robusta, con el cabello recogido en un pañuelo de colores, la sacaba al patio que daba a la calle, y la adolescente, de rostro pálido y pecoso, se quedaba como un ave sobre un tendido eléctrico, ansiosa por volar, pues había que ver cómo se le quitaba el rostro triste, y la elocuencia, las palabras en pleno aleteo, le dibujaban un semblante feliz.
En las otras casas, que eran pocas, las puertas permanecían cerradas.
La gente no caminaba al atardecer por la calle.
Y aquella conducta de sacar al perro para que paseara no existía pues las personas eran de vivir adentro, y escuchar la radio que pasaba música internacional, pero de las salidas del fuelle de un acordeón, del viento de un trombón y de las teclas de un piano, y no las que alcanzaban los pulmones de un vigoroso tenor italiano pues la tendencia era oír sólo el clamor de los instrumentos musicales.

Clara se aburría.
Era demasiado largo el tiempo que transcurría entre los cuerpos celestes, con fogonazos y apagones de luz; ella daría lo que fuera por atraer la atención de alguien, y luego pedirle que le contara todo, desde el principio hasta el final, o sea alfa y omega, y seguir así, dale que te dale, y que fuera tarde para continuar hablando y aparecieran las primeras luciérnagas del crepúsculo, pero continuar lo mismo.

Mientras comía, a la hora del almuerzo, su invariable porción de chuleta de cerdo y de puerro, pensaba qué haría después de la siesta, en qué distracción haría vagar sus horas blancas, pero terminaba sentada en el sillón del patio, leyendo alguna vieja revista.
Durante una tarde de sol que picaba, y mucho, alguien golpeó las manos en su portón.
Fue a atender.
Era un hombre oriental. Dijo llamarse Kato Akagi. Y bajo el sol inclemente y picante como un sello salino en la frente, le fue diciendo, con suma amabilidad, que traía orquídeas de las mejores y de las más exóticas especies, y que se contentaría, en caso de que lo tomara como jardinero, con un lecho para dormir y comida. Conocía bastante de plomería y de instalaciones eléctricas además.

Clara sabía que no podría mantenerlo, pero ya le vendría una invención, una idea, una chispa hija del apuro, y lo contrató.
El oriental, que resultó ser japonés, tenía su edad: 30 años.
A los quince días Kato ya había formado bajo la enramada de la vid un sitio rectangular y parejo para las orquídeas, que él llamaba “su pueblo”. A menudo lidiaba contra las abejas que venían atraídas por el líquido dulzón de las frutas con un heroico sentido del humor.

Clara se sentía contenta. Por fin alguien con quien charlar.
Después de cenar (el japonés comía en un cuarto grande destinado a los cachivaches), le pidió que viniera a sentarse a su mesa.
Jamás supo lo que era darse aires, ni inyectar un tercio de ampolla de maldad a la gente, porque en ese pueblo de diaria consumación de la indiferencia, el necesario placer de odiar a una persona, nunca había tenido su proceso ni ocasión.
Así fue que ante la mirada de Kato, saboreó ronroneando su postre, y le comentó que lo hizo a la tarde y lo dejó enfriar, y luego, sorbiendo el jugo de durazno que hacía perfecto maridaje con el zumo de piña, cerró sus ojos largamente como si fuera que estuviera viajando y le contó que podía sentir no sólo los sabores sino también los colores.

- Esto es un manjar de los dioses. Ambrosía pura - suspiró.
Después, temiendo que Kato tomara de un salto su postre, se animó a tragar un durazno entero, y le fue contando, dale que dale, que se sentía contenta con su trabajo aunque el rociado de las flores le parecía excesivo. Pero en el momento le pidió perdón porque qué podría ella saber de orquídeas.

Y se levantó de la mesa y vio los dientes sanos de Kato mostrando una sonrisa obediente en señal de las buenas noches. Clara se sintió triunfal.
En los días sucesivos charlaba de cuando en cuando con Kato.
Le observaba hacer las cosas (vestía siempre una camiseta de frisa y pantalones a rayas) con la cabeza inclinada sobre el objeto de su propósito. Y ella pensaba, pensaba, y no se le ocurría con qué maldad darle un maltrato porque nada más se le cruzaban por la mente preguntas, que él contestaba hacendoso. Y cuanto más se volvía respetuoso y puntual y preciso en su comunicación, más Clara se irritaba.

Un día, estando la tarde calurosa, vio dos escorpiones junto a la rejilla del cuarto de baño. Los tomó con papel y los dejó dentro de un viejo tarro de pintura “Látex” donde Kato guardaba un aditivo para el abono. Se sentó a esperar mientras escuchaba música de la radio.
Y cuando ya la música le iba dejando en estado de sopor, sintió, sobresaltándose, la presencia del japonés. Le mostró los insectos acercándolos cuidadosamente a su rostro, y los bajó sobre una baldosa, y una vez que los desesperó y los indujo a muerte prendiendo fuego a su alrededor, los llevó a su boca, hizo un buche con ellos, para después escupirlos muy lejos.

- Estos bichos salen cuando hace calor - dijo. Una sonrisa burlona le blanqueó e iluminó la cara.
Pero hubo cierta hora de ese día en que Clara sentía el calor agobiante de la noche. Se imaginaba corriendo, desnuda, con el cabello suelto. Los insectos nocturnos buscaban su rostro, sin embargo ella seguía corriendo, descalza, afiebrada y ligera, y algo de la brisa y del sudor se prendían, confabulados, de su larga cabellera suelta. Y fue sin darse cuenta que paró de correr, pues estaba ya en el cuarto de Kato, quien dormía desnudo.

Ella le dijo cosas tibias en el oído para que despertara.
Y él despertó, y nombró a su esposa y a su hijo pequeño varias veces, levantando una barrera.
Pero ella no quiso escucharlo.
Esa manera suya, como de serpiente, de deslizarse, de desprenderse de la fuerza de los brazos de Clara, hasta llegar al suelo, era su forma de pedirle disculpas por no poder atender a sus requerimientos.

Tocando su sexo, lamiéndole las orejas, hablándole como desde un lugar secreto y lascivo de la noche, siguió insistiendo.
Repasó con su lengua furiosa su cuerpo y rozó con sus largos dedos finos su rostro hasta llegar a sus tetillas.
En un momento apretó sus senos contra su pecho. Se oyó a sí misma ronronear.
Fue entonces cuando bajó su capullo oscuro hasta el sexo masculino y besó en la boca a Kato. Empezó a hacer leves movimientos; ellos parecían dibujar una flor oscilante de una rama. Y aquellos movimientos sin posibles errores, aquellas olas altas y bajas, aquel placer que empezaba a formar parte de un viento que había perdido el control de sí mismo, comenzó a escurrirse como el zumo del mar librado a la oscuridad.
La quietud de la noche era grande.
Ella dibujó en el cuerpo amante la forma de un círculo.

Suspiró satisfecha mientras observaba, a la luz blanca de la luna, la silueta de un gato sobre el tejado. Los gatos le inspiraban desconfianza, pero aquel minino despertó su ternura.
Todavía su cuerpo tenía memoria del placer cuando vio a Kato, parado frente a ella.
Un ave chistó dos veces a lo lejos y voló huyendo.
El hombre sujetó fuertemente sus dos brazos mientras hundía un cuchillo en su cuello, su largo y suave cuello de cisne, que empezaba a manar sangre tibia.
Muerta, con algunos claros rojos de la sangre sobre su piel blanca, Clara parecía una rara y exquisita orquídea.

Delfina Acosta

La promoción de la lectura de la Literatura Artística...

...a partir del proceso de enseñanza – aprendizaje. - Por Lic. Javier Lemas López


En la actualidad se enfatiza en las universidades la lectura de grandes libros de la Literatura Artística, porque a través de ella se expresa la cultura y dentro de ésta está como fondo más profundo la ideología, la visión del mundo, el punto de vista del escritor.
 
Comúnmente se observa a estudiantes universitarios de grados terminales con una cultura limitada sobre las obras clásicas de la Literatura Universal, como para establecer relaciones entre éstas y las distintas disciplinas de estudio, en particular la asignatura que contempla entre sus objetivos que los estudiantes consoliden su concepción del mundo a través del estudio de las problemáticas del arte universal, de modo que logren enfrentar, mejor preparados, la tarea de acción cultural sobre la sociedad.
 
Como proceso dialéctico la promoción de la lectura dentro del proceso enseñanza-aprendizaje ayuda a crecer a las persona, diversificar sus gustos, descubriendo el sentido personal y la significación vital que tienen para los sujetos el Arte y la Literatura, para influir en el aprendizaje a partir de la adecuada relación de los componentes de la didáctica.

 
Ver el trabajo completo en:
La promoción de la lectura de la Literatura Artística
a partir del proceso enseñanza–aprendizaje.

http://www.monografias.com/cgi-bin/jump.cgi?ID=147138

UN MUSEO EN UN MUSEO

Imagen: un trabajo de Miguel Ángel Alzugaray

CONTINUANDO CON LOS FESTEJOS DE LOS 30 AÑOS DE LA FUNDACIÓN DEL MUSEO, EL VIERNES 28 DE MAYO LAS 19.00HS INAUGURAREMOS UNA MUESTRA EN EL MACLA MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO LATINOAMERICANO.

Celebrando los treinta años de la creación del Museo de Arte Contemporáneo Beato Angélico de la Universidad Católica de La Plata el Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano MACLA recibe a un grupo de artistas invitados:

 Miguel Alzugaray - Marcela Anacleto - Enrique Arrigoni - Cristina Bellone - Cristina Bilbao - Betty Birary - Carmen Bongiorno - Isabel Carmona - Ricardo Dalla Lasta - José De Leo - Walter Di Santo - Oscar Ducis Roth - Alicia Dufour - Delia Dupuy - Nilda Fernández Uliana - Enrique Ferreyra - Gloria Guindani - Lido Iacopetti - César López Osornio - Beba Mammoni - Emir Migues - Eduardo Migo - Edgar Ortiz - Buyi Presas - Alejandro Rabassi - Jorge Rama - Elena Sommi - Alicia Sottile - Graciela Suárez Marzal - Cecilia Szelagowski - María Wagner

Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano

Pasaje Dardo Rocha 50 e/6 y 7 - La Plata - Argentina
La muestra puede ser visitada hasta el 13 de junio.

Fuente: Taller Urbano