¡SOY BOHEMIA ! ¿Y QUÉ?

Siempre me preguntan ¿que es ser Bohemio? les respondo : El Bohemio vive por vivir , se llena de angustia sin tener por qué, pero está alegre cuando otros no están.

El Bohemio vive su vida incansable de ideas ,algunas creativas y otras filosóficas, todas para hacer de su vida un paraíso. El Bohemio no teme, solo porque él vive su vida como quiere, ahora sin causarles daños a sus semejantes. Vive la vida con principios y hasta con responsibilidad pero hace lo que quiere cuando quiere. En la música encuentra pinturas, en las poesías encuentra música, y en las pinturas encuentra versos ...es así mientras que se bebe su copa y sin faltar un café en un bar escondido adonde solo se lee por la media luz y la atmósfera del tabaco. La noche es su tarima....ahi baila, canta, bebe, conversa y admira a otros como él. Se proclama el duende de la noche. Ve el mundo con otros ojos ...él ve colores en el cielo nublado, ve la melancolía en una rosa brillante en su esplendor.

Gracias a todos que entienden estas breves letras. ¡SÍIIIIIII!!!! ¡Soy una Bohemia !!! ¿y Qué?

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Café de por medio - Daniel Aníbal Galatro - 25/5/2010 - ¿Qué ocurrió con el bar?

¡Hola, amigo! ¡Tanto tiempo! Es que vine varias veces hasta el bar y vi que estaban haciendo refacciones. ¿Vio? ¿Todavía no dejan entrar? Pusieron esa tapia enorme que ni deja ver qué pasa detrás. ¿Faltará mucho?


¡Juan Domingo! ¿Qué hacés vestido así? De mozo... ¿a albañil? ¿Viste que es útil saber de todo? Mi viejo me decía: "Vos aprendé a hacer cosas y nunca te va a faltar para la comida. Preguntás en cualquier casa ¿qué hay para arreglar? y en casi todas las casas siempre hay algo y así zafás para la diaria."

En mi pueblo anterior había un personaje muy particular que, ¡qué se yo!, creo que era pintor pero de esos que hacía las figuras que decoraban los camiones. Las filigranas y eso. Era bueno. Recuerdo una imagen de Gardel en las puertas de uno de esos vehículos.

Bueno, ese tipo, que recuerdo muy bien el nombre pero me lo reservo, tenía una particularidad extraordinaria. De vez en cuando, de los 60 para acá, en el municipio había algún problema y había que elegir de apuro un intendente provisional. En el Palacio Municipal todos iban y venían nerviosos y como desorientados, decía este hombre. Entonces, ¿qué hacía?

Iba y se paraba en la puerta del Municipio - vivía muy cerca de allí - y se quedaba parado junto a la entrada sin hacer ni decir nada.

Una vez me acerqué y le pregunté en qué andaba. "Mirá pibe", me dijo, "andan todos como locos buscando un nuevo intendente. Entonces yo me paro acá, tranquilo, y espero. Capaz que de pronto me encuentran aquí parado y a alguno se le ocurre que yo puedo serl el tipo que buscan. Me preguntan, les digo que sí, y de golpe, yo intendente".

No me digás que no era un razonamiento maravilloso.

¿Qué? Esperá. Dice Juan Domingo que, por ser nosotros, nos puede mostrar cómo quedó la reforma. Dice que nos vamos a caer de espaldas. ¡No! No es el juez Galeano, es Juan Domingo, el mozo. ¿Vamos?

¡Cuidado! No te vayas a enganchar la ropa con los clavos del tapial este.

¡Mirá! ¡No hay más paredes que limiten! Ahora el bar llega a todos lados... ¡Impresionante! ¿Quién lo diseñó, Montero Potter? Porque esto es mágico.

¿Qué hay para aquel lado? Se pierde la vista allá al fondo y... ¡hasta se ve como un horizonte! ¿Aquello no es el Estadio Centenario? Fijate... No, no el de Sarandí... el de Montevideo. Y ahí está la cruz que pusieron cuando estuvo el Papa Juan Pablo... Pero más allá hay mucho más... ¡El Cristo Corcovado! Es un horizonte tramposo porque muestra la Tierra plana... Y seguro que sigue para el norte...

Eso al costadito es Asunción, y más a la izquierda todo Bolivia... y más allá... ¡Qué cosa de locos!

¿Y para aquél lado? ¿Una fuente? ¡No! ¡Es el Atlántico! Entonces fijándonos con cuidado veremos África, Europa, ¡y quién sabe qué más!

¡Con las otras paredes pasa lo mismo! ¡Es el sueño de los próceres, loco! Un lugar donde nos podemos reunir amigos de todo el mundo. ¿Facebook? ¡No! Aquí nos vemos, nos abrazamos y hasta nos podemos pelear si se nos cruzan los pajaritos. Como amigos, por supuesto.

¿Y todo esto acá mismo, en el barrio? Entonces va a haber mesas larguísimas, con cientos o miles de parroquianos... ¿Viste, Juan Domingo? ¡Tu patrón era un entrepreneur de ésos! ¡Un emprendedor! ¡Ahora va a agarrar la guita a paladas! ¡Va a tener clientes de todo el mundo!

A propósito, ¿quién va a atender todo esto? Porque con un mozo solo como antes... ¡Ah! ¡Tomó varios para cada país! ¿Y vos? ¿Te aumentó? ¿Qué? ¿Dice que hay que esperar las paritarias? ¿Barrionuevo? ¡Andá! Acá rige otros convenio, exclusivo. Así que no se haga el tonto porque lo vamos a estar controlando...

Entonces, ¿cuándo se reinaugura? ¿En cualquier momento? Ahora vamos a poder reunirnos con gente de todo el mundo. ¿Te gusta esto, amigo? ¿Sí? Pero vamos a tener que mejorar el lenguaje, ¿no?

¡Ja! Juan Domingo opina que no, que tenemos que seguir hablando como nos sale y que los demás hagan el gasto para comprendernos. Como nos pasa cuando nos hablan algunos en otros lectos y nos miran como si tuviéramos la obligación de entenderlos.

Tenés razón. Acá somos locales. Es hora de que dejemos de preocuparnos por cómo nos ven o qué piensan de nosotros para ocuparnos de cómo los vemos o qué pensamos de ellos. Ahora somos "bicentenarios" y eso no nos hace mejores que los demás pero no estamos por debajo de nadie, ¿no?

¡Qué bárbaro quedó esto! Ni en mis sueños más trastornados... te juro. El barcito del barrio, ¡ahora internacional!

A ver... esperá. Las ventanas del frente quedaron casi como estaban. ¿Qué se ve? ¡Corré las cortinas! ¡Ah! ¡Qué tranqulidad! Fijate, las montañas de siempre. Porque uno puede abrir la mirada al mundo, y hablar con gentes de todas labias, pero no tiene que soltarse del lugarcito del planeta en el que vive.

Y yo, ¿qué querés que te diga? Aquí estoy bien. Es el lugar que elegí como más hermoso del mundo.

¿Qué nombre le puso al nuevo bar? Esquel. "Abrojo". Como la ciudad.

Es que se te pega, ¿viste?

En cualquier momento volvemos a encontrarnos aquí. Va a ser una experiencia alucinante. Porque nuevos y viejos amigos compartirán el cafecito y los pensamientos.

¡Nos vemos, amigos! Y vos, Juan Domingo, ¡reclamá tus derechos! No hagas caso si el patrón dice que ahora que el bar es internacional lo afecta la crisis de los mercados. Porque cuando le iba bien no te preguntaba si necesitabas algo más. ¿O no?

Chau. Nos encontramos aquí. Dejame que echo un vistazo antes de irme. ¡Increíble!

Daniel Aníbal Galatro

dgalatrog@hotmail.com