¡SOY BOHEMIA ! ¿Y QUÉ?

Siempre me preguntan ¿que es ser Bohemio? les respondo : El Bohemio vive por vivir , se llena de angustia sin tener por qué, pero está alegre cuando otros no están.

El Bohemio vive su vida incansable de ideas ,algunas creativas y otras filosóficas, todas para hacer de su vida un paraíso. El Bohemio no teme, solo porque él vive su vida como quiere, ahora sin causarles daños a sus semejantes. Vive la vida con principios y hasta con responsibilidad pero hace lo que quiere cuando quiere. En la música encuentra pinturas, en las poesías encuentra música, y en las pinturas encuentra versos ...es así mientras que se bebe su copa y sin faltar un café en un bar escondido adonde solo se lee por la media luz y la atmósfera del tabaco. La noche es su tarima....ahi baila, canta, bebe, conversa y admira a otros como él. Se proclama el duende de la noche. Ve el mundo con otros ojos ...él ve colores en el cielo nublado, ve la melancolía en una rosa brillante en su esplendor.

Gracias a todos que entienden estas breves letras. ¡SÍIIIIIII!!!! ¡Soy una Bohemia !!! ¿y Qué?

Utiliza este servicio

Seguidores

La segona mort del senyor Esteve - Joan Tudela


La segona mort del senyor Esteve
Joan Tudela


Joan Tudela, reinventa un final per a la famosa obra de Santiago Rusiñol.

Aquest relat, configurat en dues parts ben diferenciades, ficciona una hipotètica troballa d’un suposat final definitiu de «L’auca del Senyor Esteve».

La primera part de la narració és una mena de presentació o introducció sobre el contingut del manuscrit inèdit de Rusiñol que es reprodueix íntegrament en la segona part, i que conté un final diferent al de l’obra que va ser publicada el 1907.

En conjunt, el relat representa un molt interessant exercici literari, que sens dubte cridarà l’atenció tant a aquells que prèviament hagin llegit l’original de Rusiñol com als que no ho hagin fet encara.

Més informació

SIENTO,DIGO Y PIENSO.DE: Olga Tehalekian.


¿A qué vienes hoy!?, palabras,asi como si nada...



Descaradamente...a qué repito...si yo estaba siendo feliz.

Tranquila en mi mecedora,que me cree imaginariamente...

Para ajustar mis huesos a estos maderos y mimbres.

Por que siendo yo jóven,me siento vieja, y es cierto...

Ya soy mayor de edad hace mucho tiempo.

Y tú vienes a herirme,haciéndome revivir tiempos de gloria.

Y los más terribles recuerdos,como sueños imposibles...

Déjame,no hurgues en mis imaginaciones tontas...

Donde de ondas de acero surgidas, y mares bravos...

Todo brilla,todo fulgor,asi como la sensación de sentirme viva!

Latente y feliz...No recuerdo esos tiempos, no quiero...

Donde me activaba como felino en la noche.

Y mis sueños se acomodaban en tu pecho.

Ya no quiero oirte más, por hoy,palabras...

Están aniquilando gente...matando esperanzas.

Destruyendo mi Patria,cállate, y vete...

¡¿No me oyes!? Quiero mecerme y sentir que camino...

Sobre arenas blancas y blandas,me hundo en ellas!

Trémulas mis mejillas delumbrándolas,tan propias, tan mias...

Como mi vientre dando paso a parir nuevos retoños...

Donde se abren los muslos de mi cuerpo y nacen nuevamente...

Las mañanas,delicadas,tiernas, sutiles, como tu voz:¡palabra!

Abstracta y real,pero mia;yo quiero un reino de albores y jardines...

No esta vida, sin intensidad alguna,donde solo veo morir lentamente...

A las ilusiones,cállate, nada digas,aunque de repente frunzas el ceño...

Que me atormenta y duele,conmovedor y obvia eras, y ahora obtusa.

Ya vuelvo a mi hogar de górgolas y cinceles,con expresión de bella indiferente...

Ire por mi camino hasta tu encuentro,el dia que me cuentes:solo esto...

Que te siguen los ángeles buenos,los animales y los hombres que no matan.

Sin tronos, ni abominaciones, vuelvo a erguirme desde mis piernas hasta tu cielo...

De mi mecedora sin lugar, ni tiempos acuciandome,sin desvelos.

Olga 

SÁBATO: LA NOVELA COMO CONTRAPESO DEL DESASTRE



por Jaime Muñoz Vargas

Con Perogrullo se puede afirmar que, en principio, los novelistas están obligados a escribir novelas. Imaginar, construir personajes, hacerlos deambular por aventuras físicas o mentales, crear estructuras narrativas que (con mayor o menor dosis de verosimilitud) imiten a la vida, ése es el imperativo ineludible de quien asume la tarea de novelar. Por otro lado, para hablar de la novela, para criticarla, para recorrer los artificios de su creación y el sentido de su existencia, para eso suelen estar los críticos, los diseccionadores que bisturí en mano atreven cortes que intentan descifrar el complicado misterio de ése y otros géneros. Pero no todo es tan esquemático: muchos novelistas hay que, experiencia mediante, hunden la mirada en los entresijos de la novela y sacan a la superficie sus descubrimientos. De hecho, en entrevistas o en textos menos indirectos, casi todos los novelistas han cedido a la tentación de opinar sobre el género, y se puede afirmar que cada autor delata, implícita o explícitamente, un ars poética de la novela, un abecé de lo que es o de lo que no es, a su parecer, una ficción narrativa de esta índole.

Ernesto Sábato (Buenos Aires, 1911) es uno de ellos. Como sus coetáneos Carpentier, Fuentes o Vargas Llosa, el argentino ha edificado textos donde indaga los recovecos del laberinto novelístico y donde urde planteos que pueden servir para explorar la novela de nuestro siglo. En general, su propósito puede ser enunciado con una línea: demostrar que la novela es, como ningún otro, el género literario que mejor sirve para barruntar con palabras el caos y la contingencia de la vida humana. Por lo menos tal es el objetivo que se advierte en “Características de la novela contemporánea”, (1) ensayo que Sábato publicó en 1971 y en el que manifiesta, como su título señala, el perfil de las novelas escritas a la vera del tiempo que le cupo en suerte.

La meta de esta breve cala es, pues, sencilla, pero, sospecho, importante: reflexionar sobre el significado que para Sábato tiene la novela en tanto molde literario en el que se rastrea la crisis del hombre finimilenario ya desnudo de las utopías racionalistas alentadas por el cientificismo decimonónico.
Ernesto Sábato es, quizá, el novelista latinoamericano que ha impregnado su obra de mayor sentido metafísico. Sin dejar de ser obras de creación, ficciones en el más estricto sentido del término, las historias del argentino han sido cimentadas en las firmes bases del pensamiento previo a la escritura. Sus elucubraciones en torno al arte de novelar convalidan esta afirmación. Decenas de páginas le han servido para fundamentar su quehacer imaginativo como si, per se, sus novelas no fueran suficiente prueba de solvencia intelectual. Uno de esos sondeos, “Características...”, desbroza e indaga, aclara el sentido medular que para él, Sábato, tiene la novela. Es un texto sumario, cierto, pero no es menos evidente que en su laconismo está quintaesenciado el contorno de la novelística que él tiene por válido.

Lo primero que salta a la vista es la enorme fe de Sábato en ese saludable espécimen de la zoología literaria llamado novela. Frente a críticos como T. S. Elliot, quien estableció la muerte del género en Flaubert y James, Sábato contradice y enfatiza la vitalidad de la novelística contemporánea. No carece de ironía esta aseveración:

Ocurre que con frecuencia se confunde transformación con decadencia, porque se enjuicia lo nuevo con criterios que sirvieron para lo viejo. Así, cuando algunos sostienen que “el siglo XIX es el gran siglo de la novela”, habría que agregar “de la novela novocentista”, con lo que su aforismo se haría rigurosamente exacto, pero también completamente tautológico.(2)

Lo primero que aduce nuestro autor en defensa de su asunto es la necesidad de no liquidar a la novela actual con la noción facilista y anacrónica de Elliot. Sábato propone:

Es bastante singular que se pretenda valorar la ficción del siglo XX con los cánones del siglo XIX, un siglo en que el tipo de realidad que el novelista describía era tan diferente a la nuestra como un tratado de frenología a un ensayo de Jung (...) [pues la novela] es un género cuya única característica es la de haber tenido todas las características, y en haber sufrido todas las violaciones.(3)

Luego de despachar el “juicio funerario” contra la novela actual, Sábato enumera los rasgos que trazan el croquis de lo que para él es, hoy, una novela. Aquí es urgente observar que la mayoría de sus puntos se inscriben en lo que podríamos denominar, por lo pronto, sentido introspectivo del arte novelístico. Más allá del mero examen de la realidad epidérmica, más allá del pintoresquismo que examina la cáscara de la realidad y la expone con detallada prosa, la propuesta sabatiana aduce que en la novela debe regir el buceo del espíritu, la sumersión plena en la turbiedad del alma humana. Su ars, entonces, rechaza la ejecución de obras asépticas, objetivas, creadas según prefiguraciones cabalmente controladas por el artista.

Éstas son, en síntesis, las pautas que Sábato enlista como ingredientes de la novela:

1. Descenso al yo, subjetivismo.
2. Tiempo interior, no cronológico, inexacto o difuso.
3. Subconsciencia, “donde no rige la ley de la razón sino la ley de las tinieblas”.
4. Ilogicidad.
5. El mundo desde el yo.
6. El Otro (descubrimiento de la otredad a partir del yo).
7. La comunión (mostrar al hombre en su soledad).
8. Sentido sagrado del cuerpo (si el tema es la soledad del hombre, la carnalidad, que es intento de comunicación, se sacraliza).
9. El conocimiento (la novela como asimiento del lado nocturno del hombre). (4) Sobre este punto haremos un énfasis más delante.

Como ya podrá notarse, Sábato puntualiza los elementos que, a su juicio, definen a la novela y en todos los puntos subraya la urgencia introspectiva (tiempo interior, descenso al yo, ilogicidad...). Éste énfasis del argentino se basa, como ya sugerimos, en su noción del resultado que ha dejado el fervor por la ciencia y la tecnología. Para Sábato, los racionalistas (de Descartes a la fecha) han fomentado una veneración sin orillas a la razón como fundamento del progreso. La Enciclopedia, la Revolución industrial, el Positivismo y la actual tecnolatría, lejos de abolir o mitigar la desdicha del hombre, la han acentuado hasta llevarla a su más escandalosa masificación. (5) La “civilización” propuesta por los cientificistas, argumenta Sábato, sólo ha perfeccionado las armas para el exterminio y la infelicidad humanos. En una palabra, la discordia no se da hoy, como hace un siglo, entre “civilización contra barbarie”, pues ambos términos, antaño opuestos, se han enlazado hasta convertirse en el siniestro matrimonio que exacerba la desigualdad económica y todos sus lastres. Frente al desastre, Sábato postula, (6) no por vanos utopismos sino por un mínimo instinto de conservación, un regreso al humanismo hoy deshumanizado, un retorno al interior del hombre —aunque en ese interior se agazapen infiernos y demonios—, un desandamiento con dirección a la sensibilidad, una revaloración del sueño irracional como fuente de la verdad, del conocimiento. (7)

A ese sentido, precisamente, apunta el postulado número nueve que propone Sábato. Si es exploración del alma humana, buceo a las aguas profundas del espíritu, la novela deviene entonces fuente de conocimiento más auténtico y acabado que el sugerido por el hiperracionalismo cientificista. En una palabra, la novela —la literatura, el arte todo— es el único contrapeso posible que se puede oponer al desastre tecnológico. La crisis humanística del fin —y del principio— del milenio, en suma, sólo puede ser abatida con una serena regresión al mito, al sueño, a la sencilla armonía del hombre con la naturaleza, a su caos y a su enmarañada contingencia. “La razón no sirve para la existencia”, sólo entendido esto alcanza la plenitud de su significado, el cenit de su sentido, la obra sabatiana, sus novelas.

NOTAS
(1) Los novelistas como críticos, Norma Klahan y Wilfrido H. Corral (compiladores), FCE (Tierra firme)-Ediciones del Norte, México, 1991, p. 578.
(2) Ibid., p. 579.
(3) Ibid.
(4) Ibid.
(5) Sábato cree que el imaginario cientificista se derrumba por estos años: “... es cierto que se están viniendo abajo algunas ideas claves, no ya del siglo diecinueve, sino del diecisiete, pues Descartes pertenece a ese siglo y fue, para muchos, algo así como el patrono del racionalismo, que en el siglo dieciocho, con el enciclopedismo y la ciencia, desata la catástrofe, espiritual y material, que hoy está a la vista. Da paso, y no es que menosprecie a Descartes, sin duda una gran cabeza en la historia de la filosofía, pero sería bueno recordar que les raisons du coeur, defendidas por su casi contemporáneo Pascal, opuestas a las razones de la cabeza, han demostrado ser más visionarias, hasta en el propio Descartes. Convendría recordar que las tesis de su famosa obra surgieron de tres sueños, que el mismo ha relatado”, en América Latina, marca registrada, Sergio Marras, Ediciones B (Serie reporter), Buenos Aires, 1992, p. 423.
(6) Tales ideas las expresó, según se sabe, desde la polémica edición de Hombres y engranajes (1951).
(7) A propósito de literatura y conocimiento, Sábato opinó: “¿Por qué he hecho física, matemáticas, literatura y ahora pintura? Aparentemente es contradictorio, y lo es desde el punto de vista de la lógica, pero no desde la psicología, y sobre todo de la psicología profunda, del inconsciente. ¿Cómo pedirle coherencia a un sueño? Y sin embargo es una gran verdad. Si hay algo de verdadero en la vida de un hombre, tan lleno de falacias, de pequeñas vanidades inútiles, si algo está desprovisto de eso —y por eso es tan enigmático y terrible— es el sueño. El arte contiene las mismas raíces: parte del inconsciente, como el sueño”, en “Ernesto Sábato: la pasión desgarrada”, entrevista de Mempo Gardinelli y Marco Antonio Campos, Sábado, 3 de octubre de 1992, p. 1.

Cortesía http://rutanortelaguna.blogspot.com/
Fuente: RazonEs de Ser

Arte Latino en concert au Palais des Beaux-Arts de Bruxelles


Estimados amigos,
Señoras y Señores:

Con gran entusiasmo les invitamos al concierto de presentación del nuevo álbum del grupo de música Arte Latino, grupo formado por excelentes músicos amantes de nuestros ritmos tradicionales y melodías más contemporáneas.

Este concierto se celebrará en el Palacio de Bellas Artes, rue Ravenstein 23 en 1000 Bruselas, el viernes 17 de junio a las 19h00.

Arte Latino interpretará con particular maestría sanjuanitos, albazos, huaynos, zambas, tinkus y caporales...ritmos muy populares en los países andinos.


"Destellos " 11


¿Qué seremos en los opacos espejos del tiempo?
¿seremos UN GRAN Amor?
seremos UN Amor?
seremos El Amor?
o simplemente...
¿ seremos lo No vivido que fue VIDA ?

(L)